
En la línea de producción, se puede ver cómo el panel sale de la impresora y se dirige hacia la zona de secado. La tinta sigue estando húmeda, y es en ese momento cuando comienza el proceso de secado. Si el perfil térmico varía aunque sea un poco, se producirán problemas como la formación de trampas de disolventes, una adhesión deficiente entre las capas o microgrietas que solo aparecen después del proceso de templado. Hemos diseñado el sistema de secado para la impresión digital teniendo en cuenta este momento crítico: el tiempo, la temperatura y la uniformidad son factores decisivos para determinar si el producto está listo para ser enviado o si tendrá que ser descartado.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico
Utilizamos emisores de luz infrarroja cercana (NIR) ajustados para lograr un calentamiento rápido y uniforme, con mínima convección. El objetivo es alcanzar la temperatura deseada en menos de 3 segundos, de modo que el proceso de secado pueda mantenerse al ritmo de la impresión continua. La disposición de los emisores permite crear un campo térmico controlado sobre el vidrio, y utilizamos mecanismos de compensación para evitar la formación de gradientes térmicos excesivos. La potencia de los emisores se ajusta en función de la velocidad de la línea de producción y del espesor del vidrio, de modo que se mantenga una temperatura superficial uniforme. Este módulo puede integrarse fácilmente en casi cualquier sección del horno, gracias a sus interfaces eléctricas y de montaje estándar, ideales para funcionamiento continuo 24/7.
Por qué funciona en este proceso
La impresión digital requiere un control térmico preciso, ya que la capa de tinta es delgada y el sustrato puede ser sensible al calor. Con este método, el secado se realiza lo suficientemente rápido como para evitar que la tinta se derrame, pero de forma suave, para mantener la integridad de la capa de tinta. En el caso del vidrio templado, esto se traduce en menos productos defectuosos debido a las tensiones térmicas. En el caso de los productos recubiertos, se logra un curado uniforme en toda la superficie, no solo en el centro. En la práctica, esto significa ciclos de secado más cortos, menos impresiones repetidas y una tasa de producción estable. Además, se reduce el consumo energético, ya que el calor se suministra según sea necesario, en lugar de mantener el área completamente caliente todo el tiempo.
Estos son los detalles prácticos
El secado por luz infrarroja cercana requiere que los emisores y los reflectores estén colocados de manera adecuada, de modo que la luz llegue al vidrio de forma eficiente. Los revestimientos gruesos pueden afectar la absorción de la luz, por lo que ajustamos el espectro y la potencia de los emisores para compensar esto. Durante la instalación, es importante prestar atención a los espacios libres y al flujo de aire; además, es necesario mantener las ventanas de los emisores limpias. Se necesita un breve período de prueba para ajustar la velocidad y la temperatura según el sistema de tinta utilizado. Una vez configurado, el proceso puede funcionar sin problemas.