
Dejen de tirar sus calentadores de exterior
Seamos honestos: el ambiente exterior es un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Con el aire húmedo, el polvo y las grandes fluctuaciones de temperatura, los elementos calefactores enfrentan una batalla perdida desde el principio. Con el tiempo, uno de esos elementos se quemará. Así es como funciona.
Pero aquí está lo molesto: la mayoría de los calentadores están diseñados de tal manera que parecen “tumbas selladas”. Cuando una bombilla se rompe, hay que desechar todo el dispositivo. Es una forma innecesaria de desperdiciar recursos.
Decidimos hacerlo de otra manera.
El secreto de las “casettes”
En lugar de sellar todo permanentemente, optamos por un diseño modular. Pensemos en los elementos calefactores como si fueran “casettes” que se pueden extraer fácilmente. No es necesario lidiar con cables enredados para llegar al elemento calefactor. Basta con abrir el sistema, sacar el módulo defectuoso y reemplazarlo por uno nuevo. Solo se necesitan minutos, no horas.
Además, como utilizamos conectores estándar, la reparación es sencilla. No se necesita soldadura ni herramientas especiales.
Evitar que entre agua (sin usar pegamentos permanentes)
Por lo general, si se quiere que un dispositivo tenga un grado de protección IP65, hay que sellarlo permanentemente. Pero nosotros queríamos algo que pudiera repararse fácilmente. Utilizamos juntas de compresión y tornillos de fijación. Estos elementos impiden que entre lluvia y suciedad, pero no dificultan la apertura del dispositivo cuando es necesario.
Un consejo: el caucho se vuelve duro y frágil después de unos cinco años expuesto a las condiciones climáticas. Cuando reemplace el elemento calefactor, también incluya un nuevo conjunto de juntas. De esta manera, todo seguirá estando hermético y usted podrá estar tranquilo.
Fiabilidad en la práctica
Si dirige un negocio o tiene un gran jardín, no puede permitirse que la mitad de sus calentadores deje de funcionar durante una semana mientras alguien los “repara” en fábrica. Eso no es práctico.
Al tener algunos elementos calefactores de repuesto, podrá volver a utilizarlos de inmediato. Es una forma sensata de manejar el equipo. Solo tiene que reparar la parte que realmente está rota, y dejar el resto del equipo en paz.