
Por qué su antigua lámpara de calefacción para el baño probablemente sea una pérdida de dinero
Todos hemos estado en esa situación: salimos de una ducha caliente y entramos en un baño helado. Entonces encendemos esa vieja lámpara de calefacción. Esperamos cinco minutos a que el aire se caliente, pero seguimos temblando.
El problema es que esas lámparas básicas intentan calentar el aire. En una habitación llena de vapor, eso es imposible. Por eso cada vez más personas optan por calentadores infrarrojos de alta eficiencia.
La diferencia real es que los calentadores infrarrojos no se preocupan por el aire. Calientan directamente a usted y a su toalla.
Cómo lidiar con el vapor
Imagínese el vapor como un muro. Los calentadores normales tienen dificultades para atravesar ese “muro”. Pero la radiación infrarroja puede penetrar fácilmente a través de la humedad. En cuanto lo enciende, siente el calor en su piel. Sin esperas, sin temblores. Además, como no intenta calentar toda la habitación, no desperdicia dinero en electricidad.
El problema del agua y la electricidad
Seamos honestos: colocar aparatos eléctricos en una habitación llena de agua siempre es algo preocupante. Las lámparas antiguas suelen tener pequeñas grietas en su carcasa. El vapor entra y la humedad se acumula en los cables. Con el tiempo, los cables se corroen o se corta el circuito. Es un verdadero problema.
Los calentadores de alta eficiencia están diseñados de manera diferente. Utilizan juntas herméticas y recubrimientos especiales para evitar que entre la humedad. Eso significa que duran más tiempo y no hay riesgo de cortocircuito mientras se cepillan los dientes.
Algunos consejos importantes
Si planea instalar uno de estos calentadores durante una renovación, no basta con cambiar la bombilla. Estos dispositivos consumen más energía que una simple bombilla. Debe asegurarse de que sus cables puedan soportar esa carga. Si los cables son demasiado delgados, el calentador no alcanzará la temperatura adecuada, y simplemente habrá desperdiciado dinero.
Y un último consejo: la ubicación es clave. Los calentadores infrarrojos funcionan mediante línea de visión. Si lo coloca demasiado alto o en un rincón donde no pueda “verlo”, no sentirá el calor. Debe colocarlo exactamente donde estará parado. Haga eso y nunca más tendrá que temer salir de la ducha.