
En una habitación grande, los calentadores convencionales distribuyen el aire caliente por toda la habitación. Pero para cuando ese aire llega a todos lados, las personas siguen sintiéndose frías. Por eso desarrollamos los calentadores de pared por infrarrojos: el calor se dirige directamente hacia las personas que se encuentran allí, y no hacia todo el espacio. Se siente comodidad casi de inmediato; el calor permanece donde es necesario, y así se evita perder energía en lugares que no se utilizan.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
Los calentadores de pared por infrarrojos emiten calor radiante, similar a como el sol calienta las superficies directamente. En su interior, un elemento de fibra de carbono o cuarzo alcanza la temperatura de funcionamiento y emite energía infrarroja. Esa energía viaja en dirección específica y calienta a las personas, los suelos y los objetos cercanos. No hay necesidad de esperar a que arranque el ventilador, ni se pierde calor debido al techo o a las corrientes de aire.
Muchos modelos funcionan con voltajes estándar de 120V o 240V, y existen opciones adecuadas para espacios pequeños o áreas más amplias. Si desea una comodidad constante, elija un modelo con termostato integrado. También es importante buscar características de seguridad: protección contra vuelcos y sistema de apagado en caso de sobrecalentamiento son indispensables. Para uso en exteriores o en lugares húmedos, verifique la clasificación IP; una clasificación de IP34 o superior es ideal para protegerse de salpicaduras y polvo.
Por qué funciona aquí
Estos calentadores son ideales para espacios con techos altos, puertas por las que entra aire frío o espacios parcialmente ocupados, como talleres, garajes, patios cubiertos y salas de sol. Como el calor es direccional, se puede colocar el calentador donde se reúnen las personas, para que sintan calor de inmediato. No hay necesidad de esperar a que arranque el ventilador, ni se pierde calor debido al techo o a las corrientes de aire.
La energía se concentra en el lugar donde realmente están las personas, por lo que no se desperdicia energía calentando espacios que no se utilizan. En interiores, el calor radiante ayuda a relajar los músculos, y el aire se siente menos viciado, ya que el calentador no levanta polvo ni alérgenos.
Cosas que debe saber
Coloque el calentador de pared por infrarrojos a una altura cómoda, generalmente entre 6 y 7 pies, y ánguelo de manera que cubra la zona donde se sientan las personas. Mantenga una distancia adecuada de materiales inflamables, ya que la carcasa y los elementos del calentador se calientan durante su funcionamiento. Para mayor comodidad, combine el calentador con un termostato ambiental y evite orientarlo directamente hacia superficies reflectantes que puedan causar reflejos.
En condiciones de frío extremo, la emisión de calor es inmediata, pero el aire circundante podría seguir sintiéndose frío. Si necesita calentar también el aire, puede ser útil añadir un ventilador de circulación de aire adicional.