
Cómo controlar la temperatura adecuadamente en la producción textil Seamos honestos: secar y curar las telas es un proceso que requiere equilibrio. Se necesita suficiente calor para que los químicos actúen y para tensar la tela adecuadamente. Pero un error puede causar que toda una rolla de tela se dañe. Es un verdadero problema. Por eso diseñamos nuestras lámparas de infrarrojos de tal manera que ofrezcan precisión, sin causar pánico. La importancia de la densidad térmica Modificamos las relaciones entre voltaje y vatios por una razón concreta. Si utilizamos una lámpara de alta potencia en un espacio reducido, se genera una radiación de ondas cortas muy intensa. En otras palabras, se alcanzan las temperaturas deseadas mucho más rápido. Pero aquí está el problema: hay que ajustar la fuente de alimentación exactamente según las especificaciones. Si se aplica demasiado voltaje, la lámpara se daña. Si se aplica poco voltaje, la velocidad de secado disminuye, ya que la tela no se calienta lo suficiente. Es un equilibrio delicado, pero cuando se logra, todo funciona perfectamente. Vidrio de mejor calidad, mayor penetración del calor Utilizamos cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque no se sobrecalienta cuando se encienden y apagan las lámparas con frecuencia. Además, muchas de nuestras lámparas tienen recubrimientos especiales. En lugar de simplemente calentar la superficie de la tela, estos recubrimientos hacen que el calor penetre profundamente en las fibras de la tela. También hemos simplificado los conectores. Utilizamos conectores estándar como R7 o SK15. Son reemplazos ideales para la mayoría de los hornos industriales, por lo que su equipo puede sustituirlos durante los períodos de mantenimiento, sin necesidad de tener conocimientos especializados en ingeniería eléctrica. Consejos prácticos (y algunas advertencias) Estas lámparas son muy útiles. Pueden funcionar continuamente en túneles de secado, ya sea que se trate de algodón o mezclas sintéticas. Un consejo: las lámparas de infrarrojos de alta potencia generan mucho calor. Si la ventilación no es adecuada, es posible que se dañen los dispositivos electrónicos de control. Por último,mantenga sus reflectores limpios. Parece algo básico, pero la acumulación de polvo en los reflectores puede reducir su eficiencia en un 20%. Cuando eso ocurre, las lámparas deben funcionar a mayores temperaturas para compensar, lo que acelera su desgaste. Manténgalos limpios y seguirán funcionando bien.